Jojoto en Zipaquirá: el restaurante donde el maíz es protagonista
En el corazón de Zipaquirá, más allá de los recorridos clásicos por la Catedral de Sal y las plazas coloniales, se esconde una joya gastronómica que ha conquistado a locales y visitantes: Jojoto. Este restaurante artesanal, ubicado en el Barrio Villa María en Carrera 33 #12-58, ofrece una propuesta culinaria que reinventa el maíz —base de la alimentación ancestral en toda América— y lo convierte en el eje de una experiencia culinaria fresca, generosa y con carácter propio.

Un concepto con corazón y tradición
Jojoto no es solo un lugar para comer; es una invitación a redescubrir el maíz desde una perspectiva contemporánea y creativa. Detrás del restaurante está una pareja —él venezolano y ella colombiana— que ha logrado fusionar sus raíces culturales para crear platos que unen tradición y modernidad con un enfoque artesanal que se siente en cada bocado.
Este lugar se ha convertido en un favorito para quienes buscan sabores intensos, generosos y auténticos, fuera de las rutas gastronómicas más convencionales de la ciudad. Su ambiente cercano y la hospitalidad de sus creadores hacen que la visita se sienta como una comida entre amigos, donde el maíz es protagonista absoluto.

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El maíz como lenguaje culinario
La carta de Jojoto se centra en preparaciones elaboradas a partir del maíz tierno —ingrediente conocido en Venezuela como “cachapa” y que también forma parte de la cocina tradicional colombiana—, pero con giros propios que le dan una personalidad definitoria.
Entre los platos que destacan están las cachapas artesanales, un plato tradicional venezolano que se prepara con maíz molido y cuya historia culinaria se remonta a siglos de tradición popular. La cachapa ha trascendido fronteras y se ha convertido en símbolo de gastronomía criolla, con variaciones que incluyen queso, carnes o vegetales según la región.
En Jojoto, además de las cachapas clásicas con queso de mano, carne mechada o cerdo frito, se encuentran creaciones propias como la “Cachapa Jojoto Especial” (con múltiples proteínas y queso de mano) y la “CachapaBurger”, una hamburguesa con tres capas de cachapa, carnes artesanales, huevo y chicharrón, acompañada de papas fritas —una versión que combina lo mejor de la tradición con la inventiva gastronómica del local.

Más allá de las cachapas: variedad y creatividad
Aunque el maíz es el núcleo de su propuesta, Jojoto también ofrece otras opciones que amplían su carta y permiten descubrir sabores complementarios dentro del mismo concepto artesanal:
- Mazorcadas: preparaciones con maíz desgranado, queso costeño, carnes y vegetales, servidas con papas y salsas que rescatan la frescura y el sabor local.
- Pataconadas: patacones de plátano verde acompañados de proteínas y vegetales, ideales para compartir.
- Entradas y creaciones especiales que varían según temporada y festividades, como tequeños o platos temáticos.
La versatilidad del maíz, combinada con ingredientes frescos y técnicas que respetan la tradición, hace que cada visita a Jojoto sea una oportunidad para explorar diferentes matices de un mismo ingrediente ancestral.

Un espacio acogedor y diferente en Zipaquirá
A diferencia de muchos restaurantes ubicados en el centro histórico, Jojoto se encuentra fuera del circuito turístico tradicional. Esto no ha sido una desventaja, sino parte de su encanto: es un lugar que se descubre más bien por recomendación, por el boca a boca y por aquellos que desean experiencias culinarias genuinas y menos “turísticas”.
El ambiente es informal, acogedor y familiar. Los propietarios están presentes, lo que añade un toque de cercanía que muchos comensales aprecian y recuerdan al volver. Su filosofía es clara: cada persona que cruza la puerta debe sentirse como en casa, compartiendo no solo comida, sino también cultura.

Gastronomía que conecta culturas
La propuesta de Jojoto es un ejemplo moderno de cómo los procesos migratorios y el intercambio cultural pueden enriquecer la oferta gastronómica local. El maíz, ingrediente ancestral que ha alimentado civilizaciones desde tiempos precolombinos, es reinterpretado con influencias venezolanas y colombianas, dando lugar a platos que, aunque familiares, se sienten nuevos, audaces y profundamente sabrosos.
Esa mezcla cultural no solo se percibe en el sabor, sino también en la manera de servir: generosa, amable y con atención personalizada, algo que muchos visitantes destacan en reseñas y publicaciones en redes sociales.

Una parada obligada para amantes del maíz y la cocina artesanal
Jojoto se ha consolidado como una de las experiencias gastronómicas más interesantes de Zipaquirá. Su enfoque en el maíz, su fusión cultural y su ambiente cercano lo convierten en una visita recomendada tanto para locales como para visitantes que desean explorar sabores auténticos fuera de las rutas convencionales.
Ya sea que busques una comida casual para compartir en familia, una parada diferente entre actividades turísticas o simplemente un lugar para redescubrir la versatilidad del maíz, Jojoto ofrece una propuesta refrescante e inolvidable.